TUBELESS O NO TUBELESS he ahí el dilema.


Los sistemas Tubeless (sin tubo, o sin neumático), están cada día más arraigados en el mundo del ciclismo, especialmente en el ciclomontañismo y todas sus versiones. Sin embargo en las bicicletas de ruta el asunto ha tomado mucho más tiempo.

La realidad es que a pesar de las múltiples ventajas que ofrecen los sistemas tubeless sobre las tradicionales tubulares (en donde el neumático está integrado a la coraza), los equipos de ciclismo profesional son muy conservadores y por lo general se basan en la premisa “si no está roto, no lo arregles”. La prueba es que Chris Froome  ganó los últimos tres Tours en sus Tubulares Continental.

Sin embargo la tendencia se aproxima. Uno de los problemas, como ha dicho Keith Bontrager, es que hay demasiados estándares: TLR, UST, TNT, 2Bliss, por mencionar algunos y esto podría producir una pesadilla logística. Sin embargo Mavic (UST – Universal Standard Tubeless) está dando pasos agigantados en este sentido, promoviendo una estandarización en todo el sector. 

Fueron precisamente esas Mavic, las que Rigoberto Urán utilizó en las pruebas de Marsella el año pasado para el Tour de Francia cuando terminó octavo a 25 segundos del ganador. Todo lo que falta para que el tubeless se popularice en las bicicletas de ruta es que haya un gran ganador con el sistema para que todos se unan al grupo.

Y la verdad es que no hay nada que no pueda gustar de los sistemas tubeless, desde que fue inventado el sistema para bicicletas por Mavic (los rines) en alianza con Hutchinson y Michelin (las corazas), todos los usuarios se han beneficiado de múltiples ventajas:

Se pueden usar a bajas presiones sin arriesgar un pinchazo. Esto le encanta a los que buscan mayor tracción en trochas difíciles o descensos pronunciados con mayor agarre.

Se pueden usar a altas presiones sin arriesgar que la coraza explote en el rin. Esto es fantástico para rutas largas en pavimento.

Adicionalmente y gracias a su sellante interno, no se pinchan! Esto de por sí es suficiente razón para realizar el cambio, a la mayor urgencia !

Pero una de las principales ventajas del sistema muchas veces pasa desapercibida en el sector aficionado: el peso.

La razón es que por lo general asumimos que el peso de un neumático es descartable (aproximadamente 260grs) y quitarlo no es significativo a la hora de rodar. A esto debemos sumar el hecho que convertir el sistema tubeless no es sólo quitar el neumático. Debemos poner una cinta en el rin por la parte interna, poner una válvula especial y añadir sellante líquido al sistema (para auto reparar los pinchazos). Si sumamos el peso de las nuevas adiciones a la resta del neumático, realmente sólo estamos ahorrando unos 150 gramos por llanta. Más aún, el neumático no desaparece del todo, debemos llevarlo como repuesto en caso de una rasgadura de la coraza.

Pero debemos tener algo muy en cuenta: La inercia. O sea la propiedad de la materia de resistir a cualquier cambio en su movimiento.

A la hora de rodar en bicicleta existe un consenso general: Si quieres conservar toda la energía posible, baja el peso de las partes móviles de tu bicicleta. 

Esos 300 gramos que quitamos a nuestra bicicleta al volverla tubeless se encuentran donde realmente importa: En las llantas.

Cada gramo menos en las ruedas vale por tres en el resto de la bicicleta. El momento de inercia de un cuerpo indica su resistencia a adquirir una aceleración angular o giro. Este momento es mayor a mayor es el diámetro de las ruedas y es directamente proporcional a la masa del objeto que gira.

En otras palabras, una rueda de bicicleta ofrece más resistencia al giro si es más pesada. Esa diferencia de resistencia en una llanta 150 gramos mas liviana es muy pequeña, pero si multiplicamos eso por el número de giros que realiza una rueda en una salida matutina (aproximadamente 13.000 giros en 30 kilómetros) ya nos encontramos con un ahorro de energía considerable. Eso hay que multiplicarlo por dos ruedas.

Las tubeless están para quedarse. En el medio hay religiosos al respecto que no consideran otra opción, así como hay defensores del tradicional neumático. La tecnología avanza todos los días al respecto y fabricantes como Finish Line están lanzado sellantes imperecederos que no necesitan ser recargados cada seis meses. 

Si lo tuyo es la eficiencia y olvidarse de los pinchazos, no des más espera.

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