Es la señalización de los eventos en bicicleta, responsable y útil?

El auge de los eventos en bicicleta en nuestro país y en el mundo en general, no es sólo un indicativo de la explosión exponencial que ha disfrutado el deporte del ciclomontañismo en general sino de la gran cantidad de recursos y energías dedicadas cada vez más a generar eventos y salidas de calidad dignas de recordar.

Pero “un gran poder exige una gran responsabilidad”, y los organizadores de eventos deben tener eso muy en cuenta cuando lancen, promocionen, organicen, creen y presupuesten un evento.

El factor medido ambiental de la actividad es inherente. La bicicleta es eso: cero contaminación, tanto ambiental como visual como auditiva, y en ese contexto deben moverse los eventos organizados para ella.

La señalización en ruta es uno de los factores más incidentes en esto, y en esto tenemos parte organizadores y riders. 

Muchos organizadores creen equivocadamente, de forma egoísta, que señalizar una ruta es un problema que deben solucionar sólo para ellos, para su evento y para esa fecha en específico; o creen que no es un ítem importante en el presupuesto, que cualquier cosa vale, y acorde a esa visión limitada, actúan.  

Adicionalmente, muchos participantes aficionados creen (y exigen) señales mas grandes, como si su falta de atención en ruta (su responsabilidad) deba ser pagada por el medio ambiente a través de cintas, múltiples flechas en un solo cruce, avisos en cada entrada de cada finca, etc. Está demostrado que a una velocidad promedio de 20-25 km/h, una señal de 16cm x 16cm es más que suficiente para ser vista y racionalizada.

Las señales para rutas de ciclomontañismo ya están inventadas, muy estudiadas, implementadas, estandarizadas y los manuales para su uso son gratuitos. La IMBA (Asociación Internacional de Ciclomontañismo) ha escrito extensas literaturas al respecto, sin embargo hay una resistencia en nuestro medio a usar estas señales que no tiene ningún sentido y que, por el contrario, bien implementadas, podrían convertirse en un activo más para las rutas, los gobiernos locales y la misma promoción del turismo deportivo.

Usando las señales homologadas internacionalmente, los eventos aportan al desarrollo de las rutas de MTB, de las comunidades, permitiendo que muchas más personas (de cualquier parte del mundo) recorran esas rutas, con signos reconocibles e informativos.

En nuestra experiencia, las alcaldías locales ven con muy buenos ojos la implementación de señales homologadas internacionalmente, que les permite dejar las rutas de sus municipios señalizadas para futuras versiones de eventos o deportistas en general que quieran ir a estas rutas.

Las señales deben ser pequeñas, visibles, no invadidas de publicidad de ningún tipo, con signos homologados, de fácil remoción, y de materiales no perecederos para garantizar su continuidad.

Bajo ningún motivo se deben usar cintas de plástico, pintura en aerosol sobre arboles, rocas o cercas, cal viva sobre terrenos agrarios, ni cualquier otro material que invada o contamine nuestro medio ambiente.

Para el ejemplo de una correcta señalización:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *